ELIZAVETA MATSANYUK & IÑIGO BUENO

Elizaveta Matsanyuk

and

Iñigo Bueno

The Ceremony & Reception

SATURDAY, OCTOBER 10, 2026

12:00 pm until 1:00 am.

Please arrive for 11:00 am to enjoy welcome drinks on arrival.

Details

Benham Park
Newbury, Berkshire
England
RG20 8LU


Please dress formal (optional black tie) for an elegant celebration, but feel free to express your own style. Colour, texture and personal touches are warmly encouraged, no need for everyone to wear black or stick to the same look.

The Welcome Party

FRIDAY, OCTOBER 9, 2026

17:00 pm to 22:00 pm at our Benham Park venue,

While we would love to have you at the Welcome Party, this event is optional and you are still more than welcome to come to the wedding on October the 10th if you are unable to make it on the 9th.

Details

We would love you to join us if you able to for our pre-wedding welcome event. Expect cosy vibes with drinks and pizzas.

Please dress elevated smart‑casual or cocktail. We’d love guests to embrace relaxed but stylish evening wear. Autumn layers, great fabrics, and well‑put‑together outfits are perfect.

Click Here To Rsvp

Travel and Transportation

Please see the details below to help you plan your journey as smoothly as possible.

Events Transportation

Transportation will be provided for guests who are staying at the recommended hotels.

If you have requested transportation, please refer to the email / message sent from the bride recently with the pick up and drop off details for the events.
If you are unsure, please contact our wedding planners on: info@dalealexanderevents.co.uk / +44 7901602803.

Guests staying at the below hotels will have transportation provided to and from the events if requested:

Donnington Valley Hotel, Spa & Golf
The Lodge Hotel
88 West Street
The Hare and Hounds
The Chequers Hotel
The Regency Park Hotel
The Retreat at Elcot Park

International Guests

Airports & Visa

We appreciate that international travel will be required for most of our guests and would advise checking passport expiration dates (ensure valid until at least April 2027) and booking your flights as soon as possible.

London Heathrow Airport is the closest airport (50 minutes drive) to the wedding celebrations and the most convenient for international guests.

Visa: Some guests may require a visa to enter the UK. See the below details to check guidance depending on where you are travelling from.

Local Taxis

Broadway Cars +441635 847784
CabCo Cars +441635 33333
Go Green Taxis +441235 811100

Uber

Uber is also available in the area.

Accommodation

Benham Park is surrounded by a wonderful selection of accommodation options, ranging from luxury hotels and relaxing spas to quaint country inns and stylish Airbnbs. We’ve curated a list of our recommended places to stay to help make your planning easier. 

We would advise booking your accommodation as early as possible to secure the best rates and availability.

The Retreat at Elcot Park

13 minutes from Benham Park by car

4* Hotel

The Chequers Hotel

8 minutes from Benham Park by car

4* Hotel

The Regency Park Hotel and Spa

14 minutes from Benham Park by car

4* Hotel

The Lodge Hotel

10 minutes from Benham Park by car

3* Hotel

Airbnb

Lots of wonderful private houses and cottages are available if you are looking for something a little different.

Gift Wishes

Honeymoon Fund

Your presence is the greatest gift we could ask for. However, if you were thinking of giving a gift, a contribution towards our honeymoon would mean the world to us.


For our close family, if you already have a sentimental gift in mind, please don’t feel discouraged, we will treasure it.

Link below for honeymoon donations.

Frequently Asked Questions

Please contact us or our incredible wedding planner Dale Alexander on +44 7901 602803 or at info@dalealexanderevents.co.uk if you have any questions or concerns we have not touched upon.

WILL THE CEREMONY BE OUTSIDE?

Yes - weather permitting! Blankets will be provided

CAN I TAKE PHOTOS DURING THE CEREMONY?

We kindly ask that there are no phones & cameras during our wedding ceremony. Our talented photographers and videographers will be working hard to capture all the details.

WILL THERE BE PARKING AVAILABLE?

If you are hiring a car, there will be plenty of parking available as well as valet.

I HAVE STRICT DIETARY RESTRICTIONS, WILL THESE BE CATERED FOR?

Yes! We will have a variety of options to meet everyones dietary needs.

CAN I BRING MORE PEOPLE THAN I HAVE MENTIONED IN MY INVITE?

We must stick to a maximum number of people when it comes to fitting everyone in our venue so, unfortunately, we cannot permit extra +1s.

WILL THE CEREMONY BE TRANSLATED INTO SPANISH/RUSSIAN?

The ceremony will be in English and each guest will have a programme roughly summarising each section of the ceremony. However, there will be no translator on sight. If you would like a translation, we can send it to you after the wedding.

The Wedding Ceremony Script

Ceremonia

Palabras de bienvenida
Nunca podemos saber realmente qué nos depara el futuro, qué emocionantes descubrimientos nos esperan o qué alegrías pueden estar a la vuelta de la esquina.
Nunca podemos saber cuánto se diferenciará de nuestro presente. Pero hoy, aquí, a punto de unir a dos personas en el amor, sí podemos saber que su futuro se construirá, se creará y tomará forma gracias a sus acciones. No solo las de este día, sino las de todas las aventuras, grandes y pequeñas, que los han traído hasta el final de este pasillo.
Y gracias a todo lo que esas aventuras les han permitido descubrir.
Porque, en realidad, el matrimonio tiene mucho más que ver con las diferencias que con las semejanzas.
Por ejemplo, una persona puede ver las vacaciones como una oportunidad para relajarse, tumbarse y hacer lo menos posible.
Mientras que la otra puede verlas como tirolinas, visitas turísticas y una oportunidad para hacer todo lo humanamente posible.
Una persona puede ver la universidad como una gran ocasión social, pensada para hacer nuevos amigos, tomar algo y, quizá, en algún momento… estudiar un poco.
Mientras que la otra puede sentarse en la primera fila de cada clase, escuchar con atención y esperar con entusiasmo la siguiente entrega del apasionante tema que el profesor esté explicando esa semana.
Una persona puede no tener ningún deseo de tener una mascota, mientras que la otra no puede imaginarse la vida sin ella.
Pero esas diferencias no deben ignorarse. No son algo que haya que soportar ni evitar. Hay que abrazarlas plenamente, porque son, en todos los sentidos, la esencia de esta relación. Y hoy, delante de todos vosotros, se unen por fin en un matrimonio.
Así que bienvenidos, todos y cada uno de vosotros. No al comienzo de algo nuevo, sino a la continuación de una historia de amor que empezó lejos de estos jardines. Una historia hecha de alegría, aventuras y diferencias, que seguirá avanzando hacia un futuro pleno y maravilloso.
Bienvenidos a la boda de Lizzy e Iñigo.
Agradecimiento
Antes de continuar, es importante reconocer que muchas personas han recorrido grandes distancias para estar aquí hoy.
Tenemos invitados que han venido desde Varsovia y Hong Kong, Dubái y Ciudad de México, e incluso… Staines… ¡y no el de Francia!
Pero, por largo que haya sido el camino hasta aquí, por grande o pequeña que haya sido la distancia, gracias por haber hecho ese viaje.
Significa mucho más de lo que podéis imaginar.
Su historia
Y así, para explorar el futuro, debemos volver primero la mirada al pasado, para comprender el matrimonio que están a punto de comenzar.
Empecemos, como tantas veces debemos hacerlo, por el principio: cuando una chica estaba sentada en un aula y un chico llegó tarde…
Lizzy acababa de llegar a Madrid. Tenía veinte años y empezaba por segunda vez sus estudios universitarios.
Estaba ilusionada, llena de energía y preparada para empezar. La encontramos sentada en la primera fila de un aula, tomando apuntes con esmero en una clase de microeconomía a primera hora de la mañana, completamente absorta en las palabras del profesor.
Y entonces, aunque ella no podía saberlo en aquel momento, su futuro entró en el aula con aire seguro.
Era, y cito, «el más español de los hombres»: muy alto, muy guapo y vestido con un jersey muy bonito y, vuelvo a citar, «un polo pretencioso debajo».
No fue precisamente uno de esos momentos en los que parece que el destino alinea las estrellas. Más que nada, Lizzy estaba un poco molesta porque había interrumpido al profesor.
Pero, mientras observaba a aquel español alto, guapo y pretencioso, Lizzy decidió que casi con toda seguridad había repetido curso y que, por tanto, tampoco debía de ser el más listo de la clase.
Más tarde descubrió que la universidad mezclaba alumnos de distintos cursos en algunas asignaturas. Resultaba que él estaba cursando microeconomía en segundo, así que, en realidad, no era un guapo con malas notas…
Pero aquella no sería la última vez que la entrada de Iñigo en un aula desconcertaría a Lizzy.
Tiempo después, de nuevo en la clase de microeconomía y en su lugar habitual de la primera fila, Lizzy vio entrar tarde al mismo español guapo. Esta vez, sin embargo, parecía bastante abatido y compadecido de sí mismo. Llevaba un chándal Adidas completamente rojo, unas Vans rojas y, como complemento, un maletín de trabajo Louis Vuitton.
Ocupó el único asiento disponible, que casualmente estaba justo a su lado.
Lizzy se quedó pensando un rato en aquel giro de los acontecimientos, mientras la clase pasaba a un segundo plano. De hecho, aquel hombre sentado junto a ella era probablemente una de las pocas cosas capaces de apartar su atención de la microeconomía.
Y allí sentada se hizo una serie de preguntas…
¿Qué le habrá pasado para estar tan triste?
¿Debería preguntarle por qué está tan triste?
¿Quizá debería arreglarme el pelo antes de preguntarle por qué está triste?
Pero, una vez más, Lizzy descubrió que se había precipitado. Más tarde supo que, en realidad, no era un español triste.
Era un español con una resaca tremenda.
Pero fue la tercera vez que coincidieron la que marcaría la diferencia.
Una vez más, Lizzy estaba sentada en la primera fila. En esta ocasión, sin embargo, Iñigo había conseguido llegar puntual y había ocupado su habitual asiento, tan desenfadado, al fondo del aula.
El profesor había decidido motivar a los estudiantes otorgando puntos extra por las buenas respuestas, e Iñigo se había ofrecido a llevar la cuenta. Como era de esperar, Lizzy consiguió uno de aquellos codiciados «puntos extra»: un momento muy especial en la vida de cualquier alumna aplicada y favorita del profesor.
Entonces se oyó una voz desde el fondo del aula. Una voz que acompañaría a Lizzy desde aquel día. Una voz que la seguiría por todo el mundo, que reiría con ella, que se reiría de ella alguna que otra vez y que la consolaría en sus momentos más oscuros. Una voz de la que pronto se enamoraría.
Aquel español pretencioso, guapo, con resaca, vestido con polo y portador de Louis Vuitton pronunció las palabras que darían comienzo a todos sus días juntos:
«¿Cómo te llamabas?»
Solo unos días después, Iñigo le envió un mensaje a Lizzy para invitarla a tomar algo con él y otros compañeros de microeconomía. Por supuesto, Lizzy rechazó la invitación: al día siguiente había clase.
Lo intentó unas cuantas veces más antes de cambiar finalmente de estrategia. Iñigo consiguió convencerla de quedar para «estudiar» un sábado por la noche. Por fin había encontrado la manera de llegar al corazón de Lizzy sin poner en peligro sus estudios. Y, aunque ella llegaba en avión aquella misma noche, aceptó.
Iñigo llevó a Lizzy a una discoteca que acabaría convirtiéndose en su lugar habitual y, con enorme orgullo, la condujo hasta la zona VIP.
Lizzy, por supuesto, no entendió en absoluto la importancia del gesto y no tenía ni idea de que aquello debía impresionarla.
Y así empezó todo.
Pasaron las semanas y ambos comenzaron a sentirse más cómodos en compañía del otro.
Iñigo recuerda especialmente una ocasión, dos o tres semanas después de aquella zona VIP tan estupenda, en la que salieron a dar un paseo. Lizzy estaba juguetona y no dejaba de intentar ponerle la zancadilla para hacerlo caer en el barro.
Él esquivaba hábilmente sus intentos de dejarlo en ridículo. Pero entonces apareció ante sus ojos una oportunidad que no podía dejar pasar…
Sonriendo de oreja a oreja, extendió el pie, y Lizzy cayó al suelo.
Se dobló de la risa y tardó un momento en darse cuenta de que aquella joven, que un día se convertiría en su esposa, no se estaba riendo.
En absoluto.
Finalmente recordó sus buenos modales y la ayudó a levantarse. Y, poco después, Lizzy también se reía.
Llegaron entonces los años de crecer juntos. Ambos tenían poco más de veinte años: eran jóvenes, estaban ilusionados y vivían ese maravilloso primer enamoramiento. Y disfrutaron enormemente de aquellos primeros años.
Hubo restaurantes y discotecas, más paseos embarrados y noches felices en el sofá. Y, para gran disgusto de Iñigo, también hubo un par de chanclas con unos pinchos muy puntiagudos.
A Lizzy le encantaban aquellas chanclas y tenía la costumbre de quitárselas de una patada y dejarlas por toda la casa.
Donde caían, se quedaban. Y normalmente estaban colocadas en el lugar perfecto para que Iñigo las pisara en mitad de la noche al volver a casa, o durante algún que otro traspié después de unas copas.
Basta decir que, allí donde su pie fuera a aterrizar, aparecía una chancla con pinchos.
Y entonces, una noche, después de otra velada maravillosa, el asunto de las chanclas llegó a su punto culminante.
Lizzy entró tranquilamente en la habitación e hizo lo que tantas veces había hecho: se quitó las chanclas de una patada.
Fue como si todo ocurriera a cámara lenta. La chancla salió girando por el aire. Dio vueltas y más vueltas, ganó velocidad al alcanzar el punto más alto de su trayectoria y comenzó a descender inevitablemente, atrapada por la implacable fuerza de la gravedad.
Giró, giró y volvió a girar. Cada vez estaba más claro dónde iba a terminar, pero Lizzy no podía hacer absolutamente nada.
Iñigo levantó la vista justo a tiempo para ver cómo la chancla con pinchos le daba de lleno en la cara.
Las palabras que se pronunciaron inmediatamente después de aquel encuentro entre los pinchos y la cabeza se han perdido en el tiempo. Pero podemos decir que, a partir de entonces, Lizzy tuvo un poco más de cuidado con dónde dejaba sus chanclas.
Aunque sus aventuras, desde luego, no se han limitado a las paredes de su casa.
Todo lo contrario.
A lo largo de su relación han viajado a Roma, París, Ibiza, Ginebra, Nueva York, Chipre, Dubái, Varsovia y muchos otros lugares. Y han aprendido bastante sobre sus respectivas formas de viajar.
A Lizzy le encantan las excursiones, los encuentros cercanos con animales salvajes y las actividades al aire libre en abundancia. Prácticamente cualquier cosa que puedan encajar en el menor tiempo humanamente posible.
Iñigo, en cambio, quiere que las vacaciones sean, en sí mismas, toda la excursión. Prefiere evitar los encuentros con animales salvajes y considera que una actividad al aire libre consiste en quedarse tumbado en la playa.
Y así, nuestra pareja terminó en Costa Rica. Podemos decir que aquel viaje fue muy del estilo de Lizzy.
Pasaron once días en aquel precioso país, un viaje al que cariñosamente llamaban su «luna de miel de compromiso».
Todo era absolutamente hermoso, y Lizzy se obsesionó por completo con pasear por la selva… de noche…
Se ponía las botas de agua, cogía una linterna y desaparecía en la oscuridad más absoluta con un grupo de otros entusiastas de la selva, para descubrir una cantidad interminable de datos fascinantes sobre las criaturas nocturnas que vivían entre los árboles.
A Iñigo no le apetecía aquello en absoluto, pero fue una vez. Por decirlo con las palabras de Lizzy:
«Desde entonces, no ha dejado de recordármelo».
La oscuridad lo envolvía todo mientras Iñigo daba valientemente sus primeros pasos. Algo se movió cerca, pesado entre las sombras. Un mosquito pasó zumbando junto a su oído en busca de sangre, y el guía les decía que apagaran las linternas.
El miedo se apoderó de él mientras imaginaba toda clase de criaturas siniestras escondidas entre los árboles cada vez más oscuros: jaguares siguiéndolos con su extraordinaria visión, monos colgados justo encima de sus cabezas, preparados para arrancarles alguna extremidad, y perezosos con garras afiladas como cuchillas, a solo un zarpazo de distancia.
Y el guía les decía que apagaran las linternas…
Lizzy miró a su alrededor.
Su linterna llevaba ya un buen rato apagada, igual que las de todos los demás. Pero Iñigo se negaba rotundamente.
A su juicio, apagar las luces en mitad de la selva era una idea realmente estúpida.
Su linterna solo se apagó cuando Lizzy consiguió quitársela de la mano.
Iñigo nunca volvió a la selva y ha jurado firmemente no participar jamás en otra excursión en la que tenga que apagar una luz.
En realidad, los animales en general nunca habían sido lo suyo. De niño no había crecido rodeado de animales y, por eso, no había desarrollado ese vínculo que surge de forma tan natural cuando uno tiene, por ejemplo, un perro como compañero constante.
Lizzy, por otro lado, siempre había tenido perros, y también algunos gatos. Así que estaba completamente obsesionada con la idea de tener su propia pequeña criatura peluda.
Al principio Iñigo se oponía por completo, casi con tanta vehemencia como años atrás se había opuesto a cierto par de chanclas. Pero, con el tiempo, Lizzy fue venciendo su resistencia y finalmente lo convenció.
Poco después llegó una pequeña patata en un calcetín, y Lola pasó a formar parte de sus aventuras.
Como Iñigo se había opuesto a tener un perro, sería razonable suponer que no llegó a encariñarse demasiado con Lola.
Esa suposición sería completamente equivocada.
Lola, la pequeña patata en un calcetín, pasaba horas durmiendo sobre el pecho de Iñigo, mientras él hacía todo lo posible por no moverse y despertarla. Le hacía mil fotos y más, y se las enseñaba a Lizzy con todo el orgullo paternal que cabría esperar de un padre primerizo.
Se convirtió inmediatamente en parte de su familia, y los tres se fueron uniendo cada vez más.
Comenzamos esta ceremonia hablando de diferencias, de aventuras, del futuro y de cómo todas esas aventuras y diferencias se unirían para crear un futuro compartido.
Así que parece apropiado que, antes de terminar la ceremonia con promesas y anillos, echemos un pequeño vistazo a cómo podría ser ese futuro, tal como lo imagina Lizzy.
A cómo todos estos momentos que hemos compartido podrían encontrarse y tomar forma en el mañana.
Dentro de muchos años, en una casa que todavía no conocen, Lizzy e Iñigo se despertarán en una fría mañana de Navidad.
En su mesilla, Lizzy quizá tenga un libro que estaba leyendo la noche anterior, estudiando y aprendiendo algo nuevo sobre animales salvajes nocturnos, deseando contárselo a su marido.
Pero eso ahora no importa. Es un día muy especial y no hay tiempo que perder…
Con pasos ligerísimos, Lizzy e Iñigo bajan las escaleras a escondidas y pasan junto a una pared cubierta de fotografías de sus muchas aventuras: una imagen de Lizzy en una selva oscura, otra de Iñigo dormido en una playa, una de los dos en un restaurante donde los árboles se encuentran con el mar, brindando con una copa.
Y sus pies, calzados con chanclas, siguen avanzando en silencio. Por suerte para Iñigo, sin pinchos, aunque Lizzy todavía echa de menos sus fantásticas chanclas de antes.
Doblan una esquina y Lola salta para saludarlos, pero los dos le piden suavemente que no haga ruido. Ella se calma, solo para que el ritual se repita casi de inmediato cuando otro perro, todavía desconocido y sin nombre, corre también a darles la bienvenida.
Lizzy tranquiliza a sus pequeños hijos peludos mientras Iñigo abre silenciosamente unas grandes puertas dobles. Un magnífico árbol de Navidad, hecho de luz y magia, les da la bienvenida a la habitación.
Los dos sacan los regalos de su escondite y empiezan a colocarlos bajo el árbol, con mucho cuidado y en absoluto silencio.
Aunque, al parecer, no con el suficiente.
Dos caritas se asoman por la puerta, impacientes, emocionadas y rebosantes de alegría.
Vuestros hijos entran corriendo, seguidos de vuestros dos perritos. Y el debate sobre si los regalos de Navidad se abren ahora o después lo ganan casi de inmediato los dos niños, los dos perros e Iñigo, frente a Lizzy.
Os acomodáis para pasar el día de Navidad en casa, rodeados de los recuerdos de vuestro pasado compartido. Un pasado que ha dado forma al futuro y que seguirá haciéndolo para siempre.
Nunca podemos saber realmente qué nos depara el futuro, qué emocionantes descubrimientos nos esperan o qué alegrías pueden estar a la vuelta de la esquina.
Nunca podemos saber cuánto se diferenciará de nuestro presente. Pero sí podemos saber que el vuestro será aún más especial gracias a las diferencias que os definen y al amor que compartís y os entregáis con generosidad.
Podemos saber que lo que habéis construido y lo que habéis cultivado mientras crecíais juntos es fuerte y hermoso. Porque no os amáis a pesar de vuestras diferencias.
Os amáis por ellas.
Y eso es lo que realmente significa un matrimonio.
Así que seguid celebrando vuestras diferencias, seguid abrazando el cambio. ¿Quién puede decir que ese futuro no se hará realidad? ¿Quién puede decir que no sabemos ya algo de él?
Ahora tomaré prestadas las palabras de Emma Salmon para compartir una lectura que parece haber sido escrita para este momento…
El futuro
Emma Salmon
En mi futuro os veo a ti y a mí,
y una casa con un jardín lleno de árboles.
Veo cenas rodeados de amigos
y un huerto que nos encanta cuidar.
Veo noches acogedoras frente al fuego
y una cama con dosel para cuando llegue el descanso.
Veo nuestra cocina, el corazón de la casa,
y una bañera victoriana rebosante de espuma.
Veo botas de agua embarradas junto a la puerta
y niños comiendo galletas y pidiendo más.
Veo noches de acampada en el jardín, bajo las estrellas,
y estanterías llenas de tarros distintos de mermelada local.
Veo pícnics en familia al aire libre con el perro
y un pequeño cobertizo azul donde guardamos la leña.
Nos veo sentados junto a la ventana, mirando la nieve,
leyendo los periódicos y aprendiendo a crecer.
Veo fotografías de la familia en marcos originales
y letras en las puertas de los niños formando sus nombres.
Veo risas, dolor, besos y lágrimas,
y cómo nos ayudamos a afrontar nuestros miedos.
Te veo como mi amiga y también como mi amante,
y a mí como tu confidente y el padre de tus hijos.
Veo un futuro maravilloso para ti y para mí,
envuelto en amor hasta el final de nuestras vidas.
Votos y anillos
Llegamos ahora al momento de la ceremonia en el que Lizzy e Iñigo compartirán sus votos.
Ambos han escrito sus propios votos, que ahora compartirán.
Votos de Iñigo
Tú hiciste que todo esto fuera real para mí. Desde pequeño, al ver a mi familia, sabía que quería algo parecido a lo que ellos tenían. Cuando te vi en la universidad, con tu portátil rosa, hablando con aquella otra chica, nunca habría imaginado que hoy estaríamos aquí.
Durante estos siete años juntos he conocido a la mujer más fuerte, generosa y divertida de mi vida.
Recuerdo nuestra primera cita, lo mal que salió, lo nervioso que estaba y lo guapa que estabas después de llegar de Moscú. Me abrazaste y me diste un caramelo.
Mientras caminábamos, te diste cuenta de lo nervioso que estaba y decidiste decirme que tu padre era un gran jefe de la mafia rusa. Después me miraste y empezaste a reírte. Entonces supe que quería estar contigo para siempre.
Durante estos siete años me has impulsado a ser un hombre mejor, un hijo mejor y un hermano mejor. Me encanta que siempre estés ahí para mí, pase lo que pase; que me ayudes de maneras de las que ni siquiera eres consciente. Y espero que nunca dejes de hacerlo ni te canses de ello.
Y así, desde este momento, voy a hacerte tres promesas:
Prometo que quizá abra mi mente a ir a ver insectos y animales por la noche al otro lado del mundo… quizá…
Prometo cogerte de la mano cuando tengas pesadillas después de escuchar pódcasts sobre asesinos en serie que secuestran y matan a personas.
Pero, por encima de todo, prometo amarte pase lo que pase y hacer todo lo posible para que sigas pensando que vivimos en una película de Disney.
Gracias por ser mi esposa. Te quiero.
Votos de Lizzy
Iñigo, hace casi siete años, en el momento en que me di cuenta de que te quería, te llamé.
Y, sin que yo pronunciara esas palabras, tú supiste que yo también te quería.
Aquel día estaba demasiado nerviosa para decírtelo. Hoy puedo decírtelo delante de todas las personas que queremos. Y podré seguir diciéndotelo durante el resto de mi vida.
Te quiero por el hombre que eres en el mundo. Confías en las personas, y quienes confían en ti moverían montañas por ti, igual que tú lo harías por ellas.
Te quiero por la manera en que quieres a tu familia. Porque siempre estás a una llamada de distancia y porque una parte de ti los echa de menos cada día.
Y te quiero por la manera en que me quieres a mí. Me apoyas, has hecho un lugar en tu vida para mi familia, has cedido y has cambiado de lugar por mí. Tienes una paciencia infinita con mis locuras.
Pero, sobre todo, te quiero en los pequeños momentos: cuando buscas mi mano por la noche y la sostienes entre las tuyas; cuando leo las notas que me dejas antes de viajar; cuando le das a Lola esos besitos en la mejilla de los que ella se aparta lentamente.
Y así, hoy estoy aquí para hacerte tres promesas.
Prometo no apartarme nunca de tus besos en la mejilla y quererte con la misma generosidad con la que tú me quieres, sin llevar jamás la cuenta. Aunque no puedo hacer esa misma promesa en nombre de Lola.
Prometo amarte, honrarte y cuidarte, en la salud y en la enfermedad, dondequiera que en el mundo esté nuestro hogar, todos los días de mi vida.
Y prometo decirte siempre la verdad y ser siempre yo misma contigo: en los días buenos, en los días difíciles y en todos los días corrientes que haya entre unos y otros.
Nunca volveré a guardar mis palabras como hice hace siete años.
Te quiero, Iñigo. Te quiero, hoy y siempre.
Intercambio de anillos
El anillo es un antiguo símbolo del matrimonio. Pero los anillos que vais a intercambiar no son una misma creación dividida en dos. No son una única pieza de metal separada.
Son esencialmente distintos, con diseños, formas y tamaños diferentes. Pero juntos, al llevarlos la novia y el novio, el marido y la mujer, representan un solo matrimonio. Y así ocurre también hoy.
Ahora os haré tres preguntas. Por favor, responded juntos: «Sí, quiero».
¿Prometéis animaros siempre el uno al otro a vivir nuevas aventuras y regresar después al refugio de todo lo que habéis construido juntos?
Sí, quiero.
¿Prometéis apoyaros en todo lo que hagáis, respaldando vuestros distintos caminos, siempre y en todos los sentidos?
Sí, quiero.
¿Prometéis amaros, cuidaros y adoraros, mirando siempre hacia el futuro y hacia el mundo que crearéis juntos?
Sí, quiero.
Declaración del matrimonio
Y así, por las aulas del pasado y las Navidades del futuro; por las aventuras que habéis vivido y el futuro que construiréis; por el amor que compartís, las diferencias que celebráis y las promesas que habéis hecho hoy, elegís ser marido y mujer.
Ahora podéis sellar vuestros votos con un beso.
Palabras de despedida
Nunca podemos saber realmente qué nos depara el futuro. Pero, venga lo que venga, sabemos que se construye sobre las aventuras y las diferencias que celebráis cada día.
Y también sabemos que hay confeti, bebidas con burbujas y pequeños bocados…
Dentro de un momento recorreréis de nuevo el pasillo. Pero antes, es muy importante que cubramos por completo a estos dos de confeti.
¡Por primera vez como marido y mujer, os presento a Lizzy e Iñigo!

Вступительные слова
Мы никогда не можем знать наверняка, что готовит нам будущее, какие удивительные открытия нас ждут и какие радости могут оказаться совсем рядом.
Мы никогда не можем знать, насколько оно будет отличаться от нашего настоящего. Но сегодня, стоя здесь, на пороге соединения двух людей в любви, мы можем быть уверены: их будущее будет построено, создано и наполнено смыслом благодаря их поступкам. Не только сегодняшним, но и всем большим и маленьким приключениям, которые привели их к концу этого прохода.
И всему тому, что открылось им в этих приключениях.
Потому что на самом деле брак гораздо больше связан с различиями, чем со сходством.
Например, для одного человека отпуск — это возможность расслабиться, прилечь и делать как можно меньше.
А для другого — это зиплайны, экскурсии и возможность успеть всё, что только возможно.
Один человек может воспринимать университет как бесконечную возможность общаться, заводить друзей, выпивать и, возможно, когда-нибудь… немного поучиться.
А другой — сидеть в первом ряду на каждой лекции, внимательно слушать и с нетерпением ждать следующего увлекательного рассказа о том, что профессор обсуждает на этой неделе.
Один человек может совершенно не хотеть заводить питомца, а другой — не представлять без него своей жизни.
Но эти различия не нужно игнорировать. Их не нужно терпеть или избегать. Их нужно принимать всем сердцем, потому что именно из этих различий, во всех смыслах, и состоят эти отношения. И сегодня, перед всеми вами, они наконец соединяются в браке.
Поэтому добро пожаловать, каждый из вас. Не на начало чего-то нового, а на продолжение истории любви, которая началась далеко от этих садов. Истории, сотканной из радости, приключений и различий, которая продолжится в прекрасном и щедром будущем.
Добро пожаловать на свадьбу Лиззи и Иньиго.
Благодарность
Прежде чем мы продолжим, важно отметить, что многие преодолели огромные расстояния, чтобы сегодня быть здесь.
Среди нас есть гости, приехавшие из Варшавы и Гонконга, Дубая и Мехико, и даже… из Стейнса… и не того, что во Франции!
Но каким бы долгим ни был ваш путь сюда, каким бы большим или маленьким ни было расстояние, спасибо, что вы его проделали.
Это значит гораздо больше, чем вы можете себе представить.
Их история
Итак, чтобы заглянуть в будущее, сначала нужно обратиться к прошлому — чтобы лучше понять, каким будет брак, в который они вступают.
Поэтому начнём, как это часто бывает, с самого начала: девушка сидела в аудитории, а молодой человек опоздал…
Лиззи совсем недавно приехала в Мадрид. Ей было двадцать лет, и она во второй раз начинала обучение на бакалавриате.
Она была полна энтузиазма, энергии и решимости. Мы видим её в первом ряду аудитории: раннее утро, лекция по микроэкономике, она старательно ведёт конспект и внимательно ловит каждое слово профессора.
И тут — хотя тогда она ещё не могла этого знать — в аудиторию уверенной походкой вошло её будущее.
Он был, цитирую, «самым испанским из всех мужчин»: очень высоким, очень красивым, в очень хорошем джемпере и, снова цитирую, «с претенциозным поло под ним».
Да, это был не совсем тот момент, когда кажется, будто судьба выстроила звёзды в идеальном порядке. Прежде всего Лиззи была слегка раздражена тем, что он прервал преподавателя.
Но, глядя на этого высокого, красивого и претенциозного испанца, Лиззи решила, что он почти наверняка остался на второй год и, значит, к самым сообразительным студентам тоже не относится.
Позже она узнала, что на некоторых предметах университет объединял студентов разных курсов. Просто микроэкономику он изучал на втором курсе. Так что на самом деле он вовсе не был привлекательным двоечником…
Но это был не последний раз, когда появление Иньиго в аудитории озадачивало Лиззи.
Некоторое время спустя, снова на микроэкономике и снова на своём привычном месте в первом ряду, Лиззи увидела, как тот же красивый испанец опять вошёл с опозданием. На этот раз, однако, он выглядел довольно мрачным и жалел себя. На нём был ярко-красный спортивный костюм Adidas, красные кеды Vans, а дополнял образ деловой портфель Louis Vuitton.
Он занял единственное свободное место — как раз рядом с ней.
Лиззи некоторое время размышляла об этом неожиданном повороте событий, пока лекция постепенно отходила на второй план. Вообще, этот мужчина рядом с ней был, пожалуй, одним из немногих, кто мог отвлечь её от микроэкономики.
И, сидя рядом с ним, она задавала себе вопросы…
Почему он такой грустный?
Может, спросить его, почему он такой грустный?
Может, сначала привести в порядок волосы, а потом спросить, почему он грустный?
Но и на этот раз оказалось, что Лиззи поспешила с выводами. Позже она узнала, что это был вовсе не грустный испанец.
Это был испанец с очень сильным похмельем.
Но именно третья встреча стала той, которая изменила всё.
Лиззи снова сидела в первом ряду. Однако на этот раз Иньиго действительно пришёл вовремя и занял своё привычное, непринуждённо выбранное место в самом конце аудитории.
Профессор решил мотивировать студентов дополнительными баллами за хорошие ответы, а Иньиго вызвался их записывать. Как и следовало ожидать, Лиззи получила один из этих заветных «дополнительных баллов» — очень особенный момент в жизни любой старательной любимицы преподавателя.
И тут из глубины аудитории раздался голос. Голос, который останется с Лиззи на всю жизнь. Голос, который будет сопровождать её по всему миру, смеяться вместе с ней, иногда подшучивать над ней и утешать в самые тяжёлые минуты. Голос, который она вскоре полюбит.
Этот красивый, претенциозный испанец с похмельем, в поло и с Louis Vuitton произнёс слова, с которых начнутся все их совместные дни:
«Как тебя, напомни, зовут?»
Всего через несколько дней Иньиго написал Лиззи и предложил пойти выпить вместе с ним и другими студентами с микроэкономики. Разумеется, Лиззи отказалась: на следующий день были занятия.
Он попробовал ещё несколько раз, прежде чем наконец сменил тактику. Иньиго удалось убедить её встретиться поздно вечером в субботу, чтобы «позаниматься». Наконец-то он нашёл путь к сердцу Лиззи, который не противоречил её учебным принципам. И, хотя она прилетала только в тот же вечер, она согласилась.
В тот вечер Иньиго отвёл Лиззи в клуб, который со временем станет их постоянным местом, и с огромной гордостью провёл её в VIP-зону.
Лиззи, конечно, совершенно не поняла значимости этого жеста и даже не подозревала, что это должно было произвести на неё впечатление.
И всё началось.
Проходили недели, и им обоим становилось всё легче и свободнее рядом друг с другом.
Иньиго особенно хорошо помнит одну прогулку, примерно через две-три недели после той невероятно крутой VIP-зоны. Лиззи была в игривом настроении и всё пыталась подставить ему подножку, чтобы он упал в грязь.
Он ловко уклонялся от её попыток выставить его смешным. Но вдруг прямо перед ним появилась возможность, которую он просто не мог упустить…
Улыбаясь до ушей, он выставил ногу, и Лиззи полетела на землю.
Он согнулся пополам от смеха и не сразу заметил, что девушка, которая однажды станет его женой, не смеётся.
Совсем.
В конце концов он вспомнил о рыцарских манерах и помог ей подняться. И вскоре Лиззи тоже начала смеяться.
Затем наступили годы, когда они взрослели вместе. Им обоим было немного за двадцать: молодые, счастливые, воодушевлённые и только что влюбившиеся друг в друга. Они прекрасно провели эти первые годы.
Были рестораны и клубы, новые прогулки по грязным дорожкам и счастливые вечера дома на диване. А ещё — к большому огорчению Иньиго — была пара шлёпанцев с очень острыми шипами.
Лиззи обожала эти шлёпанцы и имела привычку скидывать их с ног, оставляя по всему дому.
Где они падали, там и оставались. И обычно оказывались именно в том месте, куда Иньиго наступал посреди ночи, возвращаясь домой, или слегка пошатываясь после нескольких бокалов.
Достаточно сказать: куда бы ни собиралась опуститься его нога, там непременно появлялся шлёпанец с шипами.
И вот однажды, после очередного прекрасного вечера, история со шлёпанцами достигла своей кульминации.
Лиззи вошла в комнату и сделала то, что делала уже много раз: скинула шлёпанцы с ног.
Всё происходило словно в замедленной съёмке. Шлёпанец закружился в воздухе. Он вращался и переворачивался, набирая скорость, достиг верхней точки своей дуги и начал неизбежно падать вниз, захваченный неумолимой силой притяжения.
Он кружился, кружился и снова кружился. Становилось всё яснее, куда именно он приземлится, но сделать уже ничего было нельзя.
Иньиго поднял глаза как раз вовремя, чтобы увидеть, как шлёпанец с шипами попадает ему прямо в лицо.
Слова, произнесённые сразу после этой встречи шипов и головы, затерялись во времени. Но можно с уверенностью сказать, что после этого Лиззи стала немного внимательнее относиться к тому, где оставляет свои шлёпанцы.
Но их приключения, конечно, не ограничивались стенами дома.
Совсем наоборот.
За время отношений они побывали в Риме, Париже, на Ибице, в Женеве, Нью-Йорке, на Кипре, в Дубае, Варшаве и во множестве других мест. И многое узнали о том, как каждый из них предпочитает путешествовать.
Лиззи любит экскурсии, близкие встречи с дикими животными и как можно больше занятий на свежем воздухе. Практически всё, что только можно уместить в максимально короткий срок.
Иньиго, напротив, хочет, чтобы сам отпуск уже считался достаточной экскурсией. Он предпочитает избегать встреч с дикими животными, а занятием на свежем воздухе считает неподвижное лежание на пляже.
И вот наша пара оказалась в Коста-Рике. Можно уверенно сказать, что это было путешествие в стиле Лиззи.
Они провели одиннадцать дней в этой прекрасной стране и с теплотой называли поездку своим «медовым месяцем после помолвки».
Всё было невероятно красиво, и Лиззи буквально увлеклась прогулками по джунглям… ночью…
Она надевала резиновые сапоги, брала фонарик и исчезала в кромешной темноте вместе с другими любителями джунглей, чтобы узнавать бесконечные удивительные факты о ночных существах, живущих среди деревьев.
Иньиго совершенно не хотел в этом участвовать, но один раз всё-таки пошёл. По словам самой Лиззи:
«С тех пор он не перестаёт мне это припоминать».
Темнота обступала их со всех сторон, пока Иньиго отважно делал первые шаги. Что-то тяжёлое шевельнулось рядом во мраке. Комар пролетел у самого уха в поисках крови, а проводник говорил им выключить фонарики.
Страх захлестнул его мысли. Он представлял всевозможных зловещих существ, скрывающихся среди всё более тёмных деревьев: ягуаров, которые выслеживают их своим невероятным зрением; обезьян, висящих прямо над головой и готовых схватить их и оторвать какую-нибудь конечность; ленивцев с когтями, острыми как бритвы, — всего в одном взмахе от них.
А проводник говорил им выключить фонарики…
Лиззи огляделась.
Её фонарик уже давно был выключен, как и фонарики всех остальных. Но Иньиго категорически отказывался.
По его мнению, выключать свет посреди джунглей было совершенно глупой идеей.
Его фонарик погас только тогда, когда Лиззи буквально отобрала его у него.
Иньиго больше никогда не возвращался в джунгли и твёрдо поклялся никогда больше не участвовать в экскурсиях, где нужно выключать свет.
Вообще, животные никогда особенно не привлекали Иньиго. В детстве он не рос рядом с ними, поэтому у него не возникла та естественная привязанность, которая появляется, когда рядом постоянно есть, например, верный четвероногий друг.
У Лиззи, напротив, всегда были собаки, а ещё несколько кошек. Поэтому она была совершенно одержима идеей завести собственное маленькое пушистое существо.
Сначала Иньиго был категорически против — почти с той же страстностью, с какой когда-то выступал против определённой пары шлёпанцев. Но постепенно Лиззи преодолела его сопротивление, и в конце концов он согласился.
Вскоре появилась маленькая картошечка в носочке — и Лола стала частью их приключений.
Разумеется, раз Иньиго не хотел собаку, можно было бы предположить, что он не особенно привязался к Лоле.
Это предположение было бы совершенно неверным.
Лола, маленькая картошечка в носочке, часами спала на груди Иньиго, пока он старался не делать ни одного движения, которое могло бы её разбудить. Он делал тысячи фотографий и показывал их Лиззи со всей отцовской гордостью, какую только можно ожидать от новоиспечённого папы.
Она сразу стала частью их семьи, и все трое становились всё ближе друг к другу.
Мы начали эту церемонию с разговора о различиях, приключениях, будущем и о том, как все эти приключения и различия соединятся в совместную жизнь.
Поэтому кажется правильным, прежде чем завершить церемонию обещаниями и обменом кольцами, ненадолго заглянуть в это будущее — таким, каким его представляет Лиззи.
Увидеть, как все моменты, о которых мы сегодня говорили, могут соединиться и воплотиться в завтрашнем дне.
Много лет спустя, в доме, которого они пока ещё не знают, Лиззи и Иньиго проснутся холодным рождественским утром.
На прикроватной тумбочке Лиззи, возможно, будет лежать книга, которую она читала накануне вечером, узнавая что-то новое о ночных диких животных и с нетерпением ожидая момента, когда сможет рассказать об этом мужу.
Но сейчас это неважно. Сегодня особенный день, и нельзя терять ни минуты…
Почти неслышными шагами Лиззи и Иньиго крадутся вниз по лестнице, мимо стены, увешанной фотографиями их многочисленных приключений: Лиззи в тёмных джунглях, Иньиго спящий на пляже, они вдвоём в ресторане, где деревья встречаются с морем, с поднятым бокалом чего-то крепкого.
И их ноги в шлёпанцах продолжают тихонько двигаться вперёд. К счастью для Иньиго, теперь без шипов, хотя Лиззи всё ещё скучает по своим прежним модным шлёпанцам.
Они поворачивают за угол, и Лола вскакивает им навстречу. Оба тихонько просят её не шуметь. Она успокаивается, но почти сразу всё повторяется: к ним бежит ещё одна собака, пока ещё неизвестная и безымянная.
Лиззи успокаивает их пушистых детей, а Иньиго бесшумно распахивает большие двустворчатые двери. Великолепная рождественская ёлка, сотканная из света и волшебства, встречает их в комнате.
Они достают подарки из тайника и начинают раскладывать их под ёлкой — очень тихо, очень осторожно.
Но, видимо, всё же недостаточно тихо.
Из-за дверей выглядывают два маленьких личика: нетерпеливые, взволнованные и сияющие от радости.
Ваши дети вбегают в комнату, следом за ними — две ваши собачки. И спор о том, можно ли открывать рождественские подарки прямо сейчас или нужно подождать, почти мгновенно выигрывают двое детей, две собаки и Иньиго — против Лиззи.
Вы устраиваетесь дома, чтобы провести Рождество, окружённые воспоминаниями о вашем общем прошлом. Прошлом, которое сформировало будущее и будет продолжать влиять на него всегда.
Мы никогда не можем знать наверняка, что готовит нам будущее, какие удивительные открытия нас ждут и какие радости могут оказаться совсем рядом.
Мы никогда не можем знать, насколько оно будет отличаться от нашего настоящего. Но мы можем быть уверены: ваше будущее станет ещё прекраснее благодаря различиям, которые делают вас собой, и любви, которую вы разделяете и щедро дарите друг другу.
Мы знаем, что всё построенное вами, всё, что вы вырастили, взрослея вместе, — прочное и прекрасное. Потому что вы любите друг друга не вопреки вашим различиям.
Вы любите друг друга благодаря им.
И именно в этом заключается настоящий смысл брака.
Поэтому продолжайте радоваться вашим различиям, продолжайте принимать перемены. Кто может сказать, что это будущее не станет реальностью? Кто может сказать, что оно совсем нам неизвестно?
А сейчас я обращусь к словам Эммы Салмон и прочту стихотворение, которое словно было написано именно для этого момента…
Будущее
Эмма Салмон
В своём будущем я вижу тебя и себя,
и дом с садом, полным деревьев.
Я вижу ужины в кругу друзей
и огород, за которым мы любим ухаживать.
Я вижу уютные вечера у камина
и кровать с балдахином, когда мы устанем.
Я вижу нашу кухню — сердце дома,
и викторианскую ванну, наполненную пеной.
Я вижу грязные резиновые сапоги у входной двери
и детей, которые едят печенье и просят ещё.
Я вижу ночёвки в палатке в саду, под звёздами,
и полки с непохожими друг на друга баночками местного варенья.
Я вижу семейные пикники с собакой
и маленький голубой сарай, где хранится запас дров.
Я вижу, как мы сидим у окна и смотрим на снег,
читаем газеты и учимся расти.
Я вижу семейные фотографии в необычных рамках
и буквы на дверях детских комнат, складывающиеся в их имена.
Я вижу смех, боль, поцелуи и слёзы,
и то, как мы помогаем друг другу преодолевать страхи.
Я вижу в тебе и друга, и любимую,
а в себе — того, кому ты доверяешь, и отца твоих детей.
Я вижу прекрасное будущее для нас с тобой,
окутанное любовью до конца наших дней.
Клятвы и кольца
Теперь мы подошли к той части церемонии, когда Лиззи и Иньиго произнесут свои клятвы друг другу.
Они оба написали собственные клятвы и сейчас поделятся ими.
Клятва Иньиго
С тобой всё это стало для меня реальностью. Ещё в детстве, глядя на свою семью, я знал, что хочу чего-то похожего на то, что было у них. Когда я увидел тебя в университете с твоим розовым ноутбуком, разговаривающую с другой девушкой, я и представить не мог, что сегодня мы будем здесь.
За эти семь лет вместе я узнал самую сильную, щедрую и весёлую женщину в своей жизни.
Я помню наше первое свидание: каким неловким оно было, как сильно я нервничал и какой красивой ты была, прилетев из Москвы. Ты обняла меня и дала мне конфету.
Пока мы гуляли, ты заметила, как я волнуюсь, и решила сказать, что твой папа — большой босс русской мафии. Потом посмотрела на меня и начала смеяться. Именно тогда я понял, что хочу быть с тобой всегда.
За эти семь лет ты помогла мне стать лучше — как мужчине, как сыну и как брату. Я люблю то, что ты всегда рядом, что бы ни случилось. То, что ты помогаешь мне способами, о которых сама даже не подозреваешь. И я надеюсь, что ты никогда не перестанешь и не устанешь это делать.
И поэтому с этого момента я даю тебе три обещания:
Я обещаю, что, возможно, стану чуть более открытым к идее отправиться на другой конец света и смотреть на насекомых и животных ночью… возможно…
Я обещаю держать тебя за руку, когда тебе снятся кошмары после подкастов о серийных убийцах, которые похищают и убивают людей.
Но прежде всего я обещаю любить тебя, что бы ни случилось, и делать всё, чтобы ты и дальше могла думать, что мы живём в фильме Disney.
Спасибо, что ты моя жена. Я люблю тебя.
Клятва Лиззи
Иньиго, почти семь лет назад, в тот момент, когда я поняла, что люблю тебя, я тебе позвонила.
И, хотя я не произнесла этих слов, ты понял, что я тоже тебя люблю.
В тот день я слишком волновалась, чтобы сказать это вслух. Сегодня я могу сказать тебе об этом перед всеми, кого мы любим. И я смогу повторять это всю оставшуюся жизнь.
Я люблю тебя за то, какой ты человек в этом мире. Ты доверяешь людям, и те, кто доверяет тебе в ответ, свернули бы ради тебя горы — так же, как ты сделал бы это ради них.
Я люблю тебя за то, как ты любишь свою семью. За то, что ты всегда на расстоянии одного звонка, и за то, что какая-то часть тебя скучает по ним каждый день.
И я люблю тебя за то, как ты любишь меня. Ты поддерживаешь меня, нашёл место в своей жизни для моей семьи, шёл на компромиссы и переезжал ради меня. У тебя бесконечное терпение к моим безумствам.
Но больше всего я люблю тебя в маленькие моменты: когда ночью ты находишь мою руку и держишь её в своей; когда я читаю записки, которые ты оставляешь мне перед поездками; когда ты целуешь Лолу в щёчку, а она медленно отворачивается.
И поэтому сегодня я стою здесь и даю тебе три обещания.
Я обещаю никогда не отворачиваться от твоих поцелуев в щёку и любить тебя так же щедро, как ты любишь меня, никогда не ведя счёт. Правда, за Лолу я такого обещать не могу.
Я обещаю любить, уважать и беречь тебя, в болезни и здравии, где бы в мире ни был наш дом, во все дни моей жизни.
И я обещаю всегда говорить тебе правду и всегда оставаться собой рядом с тобой: в хорошие дни, в трудные дни и во все обычные дни между ними.
Я больше никогда не стану сдерживать свои слова так, как сделала это семь лет назад.
Я люблю тебя, Иньиго. Люблю тебя сегодня и всегда.
Обмен кольцами
Кольцо — древний символ брака. Но кольца, которыми вы обменяетесь, не являются одним изделием, разделённым надвое. Это не единый кусок металла, разрезанный на две части.
Они совершенно разные: у них разные формы, размеры и дизайн. Но вместе, на руках жениха и невесты, мужа и жены, они символизируют один брак. И именно это происходит сегодня.
Сейчас я задам вам три вопроса. Пожалуйста, отвечайте вместе: «Обещаю».
Обещаете ли вы всегда вдохновлять друг друга на новые приключения, а затем возвращаться домой — в надёжное пространство, которое вы создали вместе?
Обещаю.
Обещаете ли вы поддерживать друг друга во всём, что делаете, и всегда, во всём, помогать друг другу идти своими разными путями?
Обещаю.
Обещаете ли вы любить, беречь и обожать друг друга, всегда смотреть в будущее и на мир, который вы создадите вместе?
Обещаю.
Объявление мужем и женой
Итак, во имя университетских аудиторий прошлого и рождественских дней будущего; во имя пережитых вами приключений и будущего, которое вы построите; во имя любви, которую вы разделяете, различий, которым вы радуетесь, и обещаний, данных сегодня, вы выбираете стать мужем и женой.
Теперь вы можете скрепить ваши клятвы поцелуем.
Заключительные слова
Мы никогда не можем знать наверняка, что готовит нам будущее. Но что бы ни случилось дальше, мы знаем: оно строится на приключениях и различиях, которые вы празднуете каждый день.
А ещё мы знаем, что нас ждут конфетти, игристые напитки и маленькие вкусные закуски…
Через несколько мгновений вы снова пройдёте по проходу. Но сначала очень важно, чтобы мы как следует осыпали этих двоих конфетти!
Впервые в качестве мужа и жены — встречайте Лиззи и Иньиго!